Apostolado Católico por la Ecología Integral

Formamos custodios de la casa común.

Una invitación a contemplar la creación, transformar el corazón y convertir la fe en una forma concreta de cuidar, servir y evangelizar.

Monterrey, Nuevo León, México.

¿Y si cuidar la creación fuera también una forma de vivir nuestra fe?

¿Qué significa realmente que el mundo sea creación?
¿Qué lugar ocupa el ser humano dentro de ella?
¿Qué hemos recibido?
¿Qué estamos llamados a custodiar?
¿Y qué tiene que cambiar primero en nosotros para que podamos transformar aquello que nos rodea?

Lumen Terrae nace de una convicción sencilla y profunda: la crisis de la casa común también nos llama a una conversión del corazón.

I

No somos simplemente un proyecto ambiental

Qué es Lumen Terrae y desde dónde mira.

Lumen Terrae es un apostolado católico por la ecología integral. Ayudamos a personas, familias y comunidades a descubrir la creación como don de Dios y a comprender que el cuidado de la casa común forma parte de una vida cristiana vivida con coherencia.

Integramos espiritualidad, formación, comunidad y acción concreta para acompañar un camino que comienza en la contemplación y conduce hacia la conversión, el cuidado, el servicio y el testimonio.

No buscamos solamente cambiar hábitos. Buscamos transformar la mirada que los origina.
II

La crisis exterior también revela una crisis interior

Por qué Lumen Terrae empieza por dentro y no por fuera.

Hemos aprendido a relacionarnos con muchas cosas desde la lógica de la posesión, el consumo y la utilidad. Consumimos sin siempre preguntarnos qué necesitamos. Utilizamos sin siempre preguntarnos qué hemos recibido. Deseamos sin siempre preguntarnos qué nos hace verdaderamente libres.

Y muchas veces hablamos de cuidar el mundo sin detenernos a preguntarnos qué necesita ser transformado primero en nosotros.

Relación con Dios
¿Reconocemos a Dios como Creador?
Relación con los bienes
¿Vivimos como propietarios absolutos o como administradores de lo recibido?
Relación con los demás
¿Comprendemos que cuidar la casa común también implica cuidar la dignidad y el bien de nuestros hermanos?
III

La respuesta no comienza afuera. Comienza en el corazón

Antes de actuar, contemplamos. Antes de transformar, nos convertimos.

Antes de hablar de cuidado, aprendemos a agradecer. Antes de querer cambiar el mundo, aprendemos a reconocer aquello que Dios nos ha confiado.

Contemplar
Reconocer el don.
Convertirse
Ordenar el corazón.
Cuidar
Transformar la manera de vivir.
Servir
Poner la conversión al bien común.
Evangelizar
Hacer de la propia vida un testimonio.
IV

La casa común es más que el medio ambiente

Qué es la ecología integral, sin tecnicismos.

La ecología integral nos invita a reconocer que todo está relacionado. La manera en que tratamos la creación está vinculada con nuestra manera de vivir, consumir, trabajar, producir, relacionarnos y servir. Por eso el cuidado de la casa común no puede separarse de la dignidad humana, la familia, la comunidad, la economía, la cultura y el bien común.

Creación
La recibimos como don.
Persona
Reconocemos su dignidad.
Comunidad
Construimos relaciones de cuidado.
Bien común
Buscamos el bien que compartimos.
Casa común
Custodiamos aquello que hemos recibido.

No se trata únicamente de cuidar el lugar donde vivimos. Se trata de aprender a vivir de una manera digna de aquello que hemos recibido.

Y no separamos el cuidado de la creación del cuidado de las personas. Por eso ponemos especial atención en quienes experimentan de manera más directa las consecuencias de la degradación ambiental, la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión. No cuidamos la tierra para olvidarnos del hombre: cuidamos la casa común porque en ella vivimos todos.

V

¿Qué es un custodio?

Alguien que comprende que lo que ha recibido no le pertenece de manera absoluta.

Es quien contempla antes de consumir. Discierne antes de decidir. Agradece antes de exigir. Cuida antes de desechar. Sirve antes de reclamar. Y entiende que sus decisiones pueden convertirse en una forma concreta de amar a Dios y al prójimo.

No necesitas ser ambientalista. Necesitas estar dispuesto a convertirte.
Contempla
Aprende a reconocer la belleza y el don de la creación.
Agradece
Reconoce que ha recibido antes de poseer.
Discierne
Examina sus decisiones a la luz de la fe.
Vive con sobriedad
Aprende a distinguir entre necesidad, deseo y exceso.
Cuida
Convierte sus convicciones en hábitos.
Sirve
Pone sus capacidades al servicio de otros.
Construye comunidad
Comprende que la conversión también tiene una dimensión comunitaria.
Lidera
Transforma aquello que Dios ha puesto bajo su responsabilidad.
Evangeliza
Hace visible su fe a través de su manera de vivir.
VI

Esto no es una charla aislada. Es un camino

Siete pasos, y las experiencias que los sostienen.

Descubrir
Que la creación es un don y que nuestra relación con ella también puede ser expresión de nuestra fe.
Contemplar
Detenernos. Hacer silencio. Mirar. Agradecer.
Convertir
Reconocer aquello que necesita ser ordenado en nuestra propia vida.
Cuidar
Llevar la conversión a nuestros hábitos, decisiones y relaciones.
Servir
Poner nuestras capacidades al servicio del bien común.
Pertenecer
Encontrar una comunidad que comparta el mismo camino.
Liderar
Convertirnos en agentes de cambio en nuestra familia, parroquia, escuela, empresa o comunidad.
El punto de partida
Retiro Lumen Terrae

Todo camino comienza deteniéndose. Una experiencia de silencio, contemplación, formación y conversión para redescubrir la creación como don de Dios y reconocer nuestra responsabilidad como custodios de la casa común.

Detenerte
Salir por un momento del ruido.
Contemplar
Aprender a mirar la creación desde la fe.
Escuchar
Abrir espacio para Dios.
Discernir
Reconocer aquello que necesita cambiar.
Convertirte
Ordenar la relación con los bienes, el consumo y la creación.
Comprometerte
Traducir la conversión en acciones concretas.

El retiro no termina cuando sales. Ahí comienza el camino.

La conversión necesita una vida que la sostenga. Por eso el camino continúa después del retiro.

Formación
Cursos, encuentros, contenidos y experiencias sobre ecología integral y espiritualidad de la creación.
Comunidades
Espacios donde personas y familias profundizan, comparten, revisan hábitos, sirven juntos y se acompañan. Nadie custodia solo.
Vida cotidiana
Hábitos y prácticas que permiten llevar la conversión a la realidad de todos los días.
Misiones
Acciones concretas de cuidado y restauración: restaurar, cuidar, educar, servir, acompañar, construir.
Liderazgo
Formación de personas capaces de impulsar procesos de transformación en sus comunidades.

La contemplación nos mueve. La conversión nos transforma. Y la transformación nos envía. Porque la casa común no es una idea: es el lugar donde viven personas concretas.

VII

Lumen Terrae puede vivir en tu comunidad

Dónde puede entrar este camino, y para quién es.

Parroquias
Integrar la ecología integral en la vida y la pastoral parroquial.
Colegios
Formar niños, jóvenes, profesores y familias desde una visión cristiana de la creación.
Familias
Llevar la conversión ecológica al hogar y a la vida cotidiana.
Movimientos
Incorporar la espiritualidad de la creación a procesos de formación y comunidad.
Comunidades religiosas
Profundizar una espiritualidad de custodia, sobriedad y servicio.
Jóvenes
Ofrecer experiencias de contemplación, formación, comunidad y misión.
¿Este camino es para ti?

Si quieres vivir tu fe con mayor coherencia en tu vida cotidiana. Si eres una familia que quiere transmitir a sus hijos una relación de gratitud, sobriedad y responsabilidad. Si eres joven y buscas una fe viva y comprometida con el mundo que te toca transformar. Si eres líder y tomas decisiones que afectan a otros. Si eres una comunidad que quiere pasar de la preocupación a la acción.

VIII

Lumen Terrae no es

Dónde están los límites de este apostolado.

Una campaña ambiental.
Un movimiento político.
Una ONG ambiental.
Una moda verde.
Una colección de consejos de reciclaje.
Una espiritualidad que confunde la creación con Dios.
Un activismo que olvida al ser humano.
Una sustitución de la catequesis, la parroquia o la vida sacramental.

Es un apostolado católico. Y por eso, Cristo está en el centro.

No prometemos cambiar el mundo en un día.

Prometemos algo más humilde: ayudarte a detenerte, a mirar, a agradecer, a reconocer, a convertirte, a cuidar, a servir, y a descubrir que una vida transformada puede convertirse en el comienzo de una transformación mucho mayor.

IX

¿Dónde quieres comenzar?

Tres caminos de entrada. Todos llegan al mismo lugar.

El iniciador
Mario Garza Livas
Chief Strategic Advisor · Founder · CEO @ The Metanoia Group

Lumen Terrae nace en Monterrey, pero la casa común no tiene fronteras. Nuestro deseo es formar comunidades de custodios capaces de llevar esta espiritualidad a parroquias, colegios, familias, movimientos y comunidades en distintos lugares. Una persona. Una familia. Una comunidad. Una generación. Una casa común que aprendemos nuevamente a custodiar.

X

Enlaces relevantes

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